Quien no esté en Brasil no está en Latinoamérica

04.07.2008 Por: Tranfer, resúmen de El País

Brasil ha logrado un espectacular despegue de su economía, la confianza del capital internacional y un protagonismo creciente de sus empresas en el mundo. En las décadas de los cincuenta, sesenta y setenta, Brasil creció a ritmos que hoy diríamos chinos, entre 1980 y 2003 el país, como buena parte de Latinoamérica, se atrancó: el promedio de crecimiento apenas fue del 2,3%, mientras la población crecía al 1,8% y la renta per cápita se estancaba.

Brasil es el país de América al que probablemente mejor le ha sentado la recuperación de la democracia. Los políticos llevan casi 25 años pactando una auténtica agenda de país. El norte de esa agenda siempre ha estado muy claro: hacer de Brasil una potencia mundial.

La persistencia en los objetivos y en las políticas ha acabado pagando dividendos. Una economía que en 1986 registraba una inflación anual del 150% cerró 2000 con una tasa del 7%, y en 2007 Brasil consiguió que los precios aumentasen a ritmos de país desarrollado (3,6%) y que su Banco Central, dotado de autonomía operativa, se consolidara como el banco central más eficiente, transparente y exitoso en los países BRIC (Brasil, Rusia, India y China).
 
En los últimos 5 años, las importaciones brasileñas se han duplicado y el tipo de cambio nominal ha pasado de 3 reales por dólar a 1,6 reales. Y, sin embargo, la balanza comercial se ha mantenido permanentemente en un superávit que ha oscilado entre los $ 30.000 y los $ 45.000 millones.

Entre 2004 y 2008, Brasil habrá recibido $ 115.000 millones de inversión directa, lo que viene a equivaler a todo un año de formación bruta de capital del país. Además, el uso parcial de los mercados de capitales locales e internacionales para financiar estas adquisiciones es una estela que ya están siguiendo otro buen número de empresas brasileñas. Así, el año pasado cada semana hubo una nueva salida a Bolsa de una empresa brasileña, un dinamismo que no tiene rival en el mundo de los BRIC, ni en muchos países de la OCDE.

Latinoamérica en el año 2025 tendrá alrededor del 12% de la población mundial, pesará en torno al 7% en la economía global y todavía tendrá una renta per cápita que será superior a la del Asia emergente. Si se quiere ser global, no estar en ese mercado es una apuesta arriesgada. Y aritméticamente, Brasil es la mitad de todo él. Y cualitativamente, Brasil es imprescindible para comprender hacia dónde va la región.

Por tamaño, historia e instituciones México y Brasil son los dos únicos países que hoy por hoy tienen capacidad para liderar permanentemente el continente. La conclusión central que los empresarios españoles deberían extraer del reciente éxito brasileño: simplemente, y con el permiso de México, quien no esté en Brasil no está en Latinoamérica.

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